¡Por que no puedo resistirme a los dulces?
Te pasa que aunque acabes de comer, ves un pedazo de torta o una galleta y no puedes decir que no?
No te preocupes, no estás solo. Eso le pasa a muchísima gente, y no es simplemente por “falta de fuerza de voluntad”. Hay una explicación mucho más profunda, y tiene que ver con tu biología.
En este artículo te cuento:
- Por qué te dan antojos de dulce aunque no tengas hambre.
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Cómo reeducar tu cuerpo para dejar de depender del azúcar.
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Y cómo la dieta cetogénica puede ayudarte a lograrlo sin pasar hambre.
Dulce: el antojo más fuerte
Durante centenares de miles de años, la humanidad ha vivido al límite de morir de hambre. Por esto, cuando encontrábamos una fuente de alimento como un arbol de frutas apetitosas y abundantes nos la comíamos tanto como pudiesemos antes que los pájaros, los monos y todos los animales de la selva se le terminaran.
Hoy en día, tenemos comida dulce disponible a cada paso. Golosinas, panes, postres, gaseosas… Pero nuestro cerebro sigue funcionando como en la prehistoria: ve algo dulce y lo desea ya mismo!
👉 El cerebro ama el azúcar porque le da energía rápida.
👉 Y no le importa si ya comiste o no la necesitás. 👉 Empieza hoy con un plan keto personalizado y toma el control de tu salud¿Y por qué engorda tanto?
La azúcar y los carbohidratos (pan, arroz, pasta, harinas, procesados etc) le dan energía al cuerpo, sí. Pero esa energía se agota rápido y además ocupa mucho espacio si queremos almacenarla. Otra cuestion...el carbohidrato necesita agua para estabilizarse a una ratio de 3/1. O sea que necesita casi 1000 g de agua para estabilizar 300 g de carbohidratos por ejemplo ! es por ello que retenemos mucha agua cuando nos excedemos con su consumo, osea nos inchamos.
En cambio, la grasa es una reserva de energía mucho más eficiente:
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Da más calorías por gramo.
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Y no necesita agua para almacenarse.
Por eso, cuando comes muchos carbohidratos, tu cuerpo transforma lo que sobra en grasa. Esa es la manera en la que “guarda” energía para más adelante.
El problema es que ese “más adelante” nunca llega, porque seguimos comiendo todo el tiempo. Y esa grasa, en vez de usarse, se va acumulando.
¿Y si dejamos de depender del azúcar?
Ahí entra la dieta cetogénica, o keto.
Cuando reduces los carbohidratos al mínimo, tu cuerpo empieza a buscar otra fuente de energía: la grasa.
Y no solo la grasa que comes, sino también la que tienes almacenada.
Es como enseñarle de nuevo a tu cuerpo a usar su “combustible de reserva”.En ese proceso, el hígado produce cuerpos cetónicos, que son un tipo de energía que el cuerpo y el cerebro pueden usar perfectamente.¿Y hay que pasar hambre?
No. Esa es una de las ventajas de la dieta keto. Al comer más grasa (la buena, claro) y menos carbohidratos, te sientess más saciado.
Ya no necesitás picar algo cada rato ni te dan esos antojos locos por lo dulce.👉 En resumen:
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Enseñás a tu cuerpo a quemar grasa.
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Perdés peso sin pasar hambre.
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Te sentís con más energía y claridad mental.
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Y tus antojos por el azúcar desaparecen con el tiempo.
No es magia, es metabolismo
Nuestro cuerpo está diseñado para funcionar así, pero durante años lo alimentamos con azúcar sin parar.
La buena noticia es que se puede revertir. Solo hay que darle las condiciones adecuadas. Cómo conseguirlo?¡NO LE DES MÁS OPCIÓN A TU METABOLSIMO!
Cambia la composición de
macronutrientes de tu comida aumentando la cantidad de grasa que comes y
reduciendo la cantidad de carbohidratos. Y si te estás preguntando si vale la pena…
Te aseguro que sí.
Tu cuerpo y tu mente lo van a notar. -


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